El corazón de la fiesta
Los rondeles son mucho más que una antorcha; son el símbolo vivo de la identidad de Casarabonela. Consisten en capachos o pleitas de esparto impregnados en aceite y esparto seco que, al prenderse la noche del 12 de diciembre, llenan las calles del municipio de fuego, devoción y un ambiente único.
Elementos clave de la celebración
- El fuego y la luz: El recorrido se realiza de noche por las calles del pueblo, guiado exclusivamente por el fuego de los rondeles, creando un contraste visual impresionante bajo el cielo de diciembre.
- Las Pastorales: El cortejo camina al compás de los villancicos tradicionales interpretados por las agrupaciones de pastorales, con instrumentos típicos como panderetas, zambombas y castañuelas.
- El destino: La marcha acompaña a la imagen de la Virgen de la Divina Pastora en su discurrir hasta su ermita, donde culmina el trayecto en un emotivo acto de fervor popular.